Debo decir que tengo el blog algo abandonado, es debido a que no he logrado obtener los resultados que queria.
Mucho a pasado desde que deje de escribir, la novela "Un encuentro inesperado" esta completa y corregida.
Estoy orgullosa de mi obra y de sus secuelas. Tengo para informar que este libro es el comienzo de una genial saga de romance. Una nueva vida es el nombre de la segunda parte. Para los que no les convence leer libros por internet aqui les tengo un pequeño insentivo. Esta es una de mis partes favotiras de la historia. Mis personajes principales, Serena y Rafael, son nada mas que la pareja mas dulce, inusual, trajica, magica y ardiente.
Aqui esta un pequeño fracmento solo para ustedes:
Todas mis reflexiones y razones volaron de un momento a otro, jamás pude planear lo que paso a continuación. No puedo decir que estaba poseída y que no estaba pensando las cosas, lo que sucedió lo venia deseando desde hace un tiempo quizás inconscientemente siempre lo había deseado, las consecuencias las sabia de memoria. Pero mis prioridades se reorganizaron tan de prisa que no pude oponerme.
Oí que la puerta se abrió y me quede petrificada, en silencio en medio de la oscuridad como un fantasma expectante. La piel se me erizó.
Escuche el sonido lejano de las llaves chocando entre si, mi corazón se acelero por unos momentos me olvide hasta de respirar.
Se distinguía la silueta de un hombre, Rafael había llegado a casa, me había llamado para avisarme que vendría tarde hoy y que no debía esperarlo.
Cuando se disculpo conmigo ya que no le seria posible ver la película, me sentí aliviada y triste. Aliviada por que no tendría que estar junto a el durante dos horas disimulando sin mucho éxito mis deseos ocultos.
Triste ya que en estos días mas que nunca los momentos a su lado eran un tesoro.
Pero ahora estaba aquí en el vestíbulo, no pareció percatarse de mi presencia, al contrario para mi su llegada había trastornado todos mis sentidos.
Tenia puesta una corbata color turquesa, una camisa blanca de algodón con diminutos cuadros en un encaje muy fino.
Sus pantalones jins no demasiado ajustados me permitían deleitarme al observar las formas de sus bien formadas piernas, producto de las caminatas constantes que realiza a lo largo de su jornada laboral.
Los finos zapatos negros eran italianos.
Su expresión era ausente y su mirada denotaba fatiga, hecho un vistazo despreocupado por el estudio y la sala. Pareció haberse convencido de que estaba solo, con aparatosa lentitud se aflojo el nudo de la corbata, con un ágil movimiento de la cabeza se despojo de la prenda y la colgó junto con los abrigos.
Se paso la mano por el pelo, el cual había dejado crecer en los últimos meses. Inclino la cabeza y lanzo un pequeño pero largo bostezo. Con la misma calma procedió a desabrocharse los botones de la camisa, uno por uno.
Suspire con ansias por la espera, un delicioso hormigueó de placer me recorrió la columna al admirar su cuerpo. El es tan modesto, esta muy claro que no se ve a si mismo como yo lo hago.
La camisa se deslizo con facilidad, con una pequeña sacudida de los brazos quedo desnudo de la cintura para arriba.
Me enloqueció totalmente, lo poco pude pensar, lo que resbalo por mi mente, fue la frase “Dulce tentación la que consuma nuestra pasión incestuosa”.
Sonreí de pensar que el brillo de su piel a contra luz fuera el mayor deleite que había conocido hasta el momento y al mismo tiempo la condena de ambos. Deslice la vista por su rostro bondadoso, sus hombros fuertes, su pecho que solía arroparme hinchado de orgullo, sus brazos en los que me acunaba y las manos tiernas y ágiles, que con sus caricias desinteresadas me dieron por primera vez la alegría de saberme amada.
Me dije a mi misma que si amarlo y desearlo de esta forma era un pecado pues me iría al infierno sin ningún remordimiento.
Mas haya de la desenfrenada pasión, el exceso de lujuria y la ansiedad, quería darle al menos una décima parte de la felicidad que él me había regalado. Aun que solo sea por unos instantes, aun que corra el riesgo de que me rechace mañana al despertar.
Con pasos cortos y lentos fue hasta el interruptor con un rápido movimiento de la mano, encendió la luz de la sala. Mi corazón salio disparado, casi podía sentir las palpitaciones en los oídos. Mi tensión y mi ritmo cardiaco se acelero al ver su expresión, su mirada obscura cual noche de tormenta. Sus gestos amigables, y su expresión de sorpresa al verme fueron como un detonador de instintos:
-Serena ¿todavía estabas despierta?-no estaba enojado, solo lo note con un poco de culpa. De seguro entendía que yo me había quedado esperándolo, lo cual era muy cierto.
Su infinita comprensión terminó por asesinar el poco juicio que me quedaba, sin premeditar, salí del sofá con movimientos ágiles y me lance a sus brazos.
Rodee su cintura con las piernas y su cabeza con mis brazos, presionado su rostro contra mi pecho y acariciando con mis dedos los mechones de su nuca.
Él me recibió con los brazos abiertos, algo confundido por mi reacción inesperada pero contento paso su mano por mi espalda. Me éxito, el jamás hubiera tenido esas intensiones sus caricias eran tiernas y respetuosas, mas la emoción había hipersensibilizado mi piel al máximo.
Sus dulces palabras solo aceleraron las cosas:
-¿No te puedes dormir o me estabas esperando? Puedo tomar un café para que veamos la película ¿Qué me dices?-me acuno, mientras lo decía unas risa se escaparon de mis labios.
Al ver su sonrisa supe que todo estaba dicho. Fue ahí cuando sin previo aviso. Ese era mi primer beso de verdad, las sensaciones se intensificaron.
Fue un beso precipitado, húmedo y suave. Sentí sus labios temblorosos y confusos, pase mis dedos por su mejilla izquierda. Puse ambas manos alrededor de su cuello y fui apartándome lentamente hasta abrir los ojos.
Me dejo conmovida su reacción, tenia los ojos abiertos como paltos y las mejillas coloradas. Sonreí divertida, y el aparto la mirada, el cuerpo le temblaba. Aparto la mirada al tiempo que tragaba saliva:
-Serena…No tienes que hacer esto-logro balbucear atónito- Te quiero y siempre será así, no debes hacer esto por mí-su entereza me hizo recordar por que me gustaba tanto, por que me volvía loca. Tomándolo de la mejilla le hizo voltear el rostro y lo bese otra vez, esta vez con más soltura y confianza. En medio del beso empezó a decir:
-Yo te amo de verdad. Siempre te cuidare, lo que hago por ti lo hago por que me importas. Jamás te pediría algo a cambio, mucho menos esto. Eres lo que mas me importa, eso no cambiara. Te lo prometo, no debes tener miedo de perderme. Siempre estaré aquí-sus palabras cariñosas y su sincera preocupación, me estremeció el alma. Lo calle con un beso, y con los ojos aun cerrados le explique:
-Se que no eres Bob –susurre en su oído muy suavemente-No lo hago por esas razones. Lo hago por que te deseo, se que también me deseas y también te amo, Rafael-le acaricie los labios con los míos.
-Serena, te amo como a una hija. Se que lo que ha pasado nos confundió a todos-aun pretendía esquivar mis besos- Pero ya todo esta claro para mi, se que esto es un error- dudo un poco al decírmelo.
-Mi amor-susurre con la voz cargada de deseo y excitación. ¿Cómo puede ser un error si el sentimiento es mutuo?-no tuvo respuesta para eso. Se entrego a mis besos y mis caricias, los besos pasaron de la ternura a la pasión, de la suavidad a la profundidad, de la duda a la decisión.
No me importo nada, ni siquiera el fuego en mi estomago.
Acaricie sus brazos con tal deseo, con tal desesperación. En mi mente solo cabían las ganas de consumar mi ansiedad.
Sentí que hacia el rostro hacia un lado y daba unos cuantos pasos, aun así seguí besando su rostro. Me deposito en el sofá con cuidado, tomo mi cabeza en ambas manos y me invito sutilmente a recostarla totalmente. Arquee la espalda, permitiéndole hacer conmigo lo que quisiera.
No dijo una palabra, las tiernas caricias de sus labios en la piel de mi garganta lo decía todo y un poco mas. Continúo peinando mi pelo con las manos, tocando levemente mis mejillas con los dedos pulgares. Cerré los ojos extasiada. Lo sentí suspirar mientras con los dedos índice descubría mis hombros, beso mi hombro derecho con cautela. Entonces lancé un suspiro. Mientras él se dedicaba a dibujar un mapa de besos entre mis senos.
Bajo veloz para descubrir mis muslos, acariciar mis rodillas, para luego entrar las manos en el vestido, tomar mi ropa interior con las dos manos.
Metió la cabeza entre mis piernas y se deslizo para entrar en la delicada prenda y besar mi ombligo, me hizo cosquillas y sonreí en silencio, sacaba la cabeza al tiempo de que me despojada de mi única ropa interior. Se arrodillo frente a mi en el sofá, se quedo con la lencería en la mano, puso mi pie en su hombro y paso la lengua por mi tobillo mientras sonreía.
Abrió los ojos y se incorporo para verme a la cara, sonreía pero al ver mi expresión de placer y observar la prenda interior en su mano, sintió culpa:
-Serena, por favor discúlpame-imploro con una mirada profunda y avergonzada.
-No –susurre- no puedes echarte para atrás. No ahora-me apresure a respaldar mis palabras con una demostración.
Con mis labios ligeramente entreabiertos presione los suyos. Sentí su respiración corta y tan acelerada.
Por fortuna la culpa desapareció.
Me cargo en brazos y dejo caer la ropa interior en el sofá. Entre besos y caricias a duras penas consiguió subir la escalera; a mitad del pasillo dejo que pusiera los pies en suelo y me coloco contra la pared. Me abrazaba cuando me decidí a bajar su bragueta para bajarle los pantalones. Los bocsers, me permitieron apreciar sus atributos. Me quede extasiada y el me cargo en brazos otra vez. Pasamos de largo mi dormitorio y nos dirigimos presurosos al suyo. Con un puntapié abrió la puerta, mi respiración se torno en un jadeo acelerado e incesante. Las emociones mezcladas me erizaron la piel, dude que una de esas emociones fuera el miedo. Yo conocí muy bien el miedo cuando estuve con Bob, de ser este el caso jamás hubiera tomado la iniciativa.
Me encontraba mas confiada y decidida que nunca, me prometí que no seria igual, un solo momento de incomodidad; un solo movimiento brusco de su parte y desistiría. Pero fue un tonto error al creer que Bob y Rafael podían ser remotamente parecidos, la situación no es para nada la misma. No estoy actuando por un chantaje, no tengo miedo de perderlo todo. Aun que lo que este haciendo no sea correcto, aun si lo que sucediera esta noche no nos llevara a nada. No se si lo que ocurrió con Bob me haya dejado defectuosa. Esta noche lo descubriré.
Me dejo sobre la cama y me rodeo con los brazos, dedicándome a su vez una sonrisa traviesa.
Mis manos frías se posaron en sus hombros y bajaron hasta su espalda baja. Tome los bokcers con los dedos índice y pulgar. Tenía la intención de desnudarlo por completo para que todo pudiera iniciar. Más el me detuvo, agarro una de mis manos y susurro entre jadeos:
-Espera, no podemos hacer esto así-se incorporo encima de mi- Estoy siendo un irresponsable.
Temí que pudiera retractarse, que hubiera puesto los pies en la tierra y cambiado de opinión. Me sumí en una gran tristeza. Estiro el brazo, abrió la gaveta y metió la mano dentro.
Saco algo que no pensé que Rafael llevara consigo, una caja de protección.
Sonreí aliviada, de pensar que el había previsto esta situación. Rápido cual tigre que asecha a su presa, se quito la ropa intima, exponiendo la erección y se coloco el preservativo.
Y se lanzo al ataque, me levanto la pijama con estremecedoras y cálidas caricias, dejándome totalmente expuesta.
Sentí nervios por un instante, mas me deje llevar. Si hubiera algún peligro el me cuidaría. En esencia esto no era nuevo para mí, mas estar todos estos años tratando de olvidar me ha dado frutos.
Recosté la cabeza en las almohadas y eché los brazos para atrás.
Me relaje lo más posible, cuando lo sentí.
Hubo por unos breves instantes unos segundos muertos o mejor dicho de una vida plena. Instantes en los que no sabia donde estaba, en los que no podía asimilar realmente lo que sucedía. No podía ubicarme ni en el espacio ni en el tiempo.
No sabia con certeza que es qué y quien es quien.
Pero mientras una piel mas gruesa que la mía me resguardaba del mundo. Me vino a la mente una frase con toda claridad “Dos cuerpos desnudos, en medio de la oscuridad consumidos en pasión”.
Fueron tantas las formas, las variantes con las que visualice este momento. Fue tanto desearlo que me dolía la idea de que fuera una fantasía.
Me sujete a el tomándolo de los hombros, desde su garganta dejo escapar un sonido gutural de aprobación
No podía estarlo imaginando.
Era algo raro y delicioso, no podía decidir si me estaba doliendo o si en verdad se trataba de esto el placer. Sostuvo mi cadera en sus manos, introduciendo con cuidado su genital. Poco a poco sin prisa dando a mi cuerpo lo que pedía, lo que necesitaba, cuando estuvo adentro del todo. Empezó a moverse lentamente. Fue ahí cuando la presión extraña que sentía entre las piernas se convirtió en deleite.
No bien había asimilado de lo que se trataba y ya quería suplicar por mas, me aferre a sus hombros suspirando y cerré los ojos, la presión todavía me resultaba extraña mas la otra sensación se volvía mas intensa y nublaba mis pensamientos. Me abrazo con fuerza, sus movimientos se hicieron más veloces y salvajes. Quería aun más, deseaba sentir aun más intensamente. Me moví inquieta.
No se que paso conmigo esa noche, me imagino que el sexo es un instinto que esta enterrado en cada ser humano.
Me entregué a mi instinto demasiado rápido, la chica que hacia unos minutos atrás había descubierto la intimidad, ahora quería tomar el mando y guiarlos movimientos. Di una voltereta para quedar encima de el, estaba impresionado. Lo bese y me incorpore, para moverme lentamente, se quedo recostado observándome con una sonrisa cariñosa en los labios. Sus manos sedosas y calidas tocaron mis muslos, las mías pasaron de su vientre a sus muñecas. Tome mis dedos en los suyos. Encontré un ritmo perfecto y me apegue a el, me sentía como una hoya de presión, quería seguir pero sabia que si lo hacia podría arder en llamas por combustión espontánea.
La ambivalencia fue extraordinaria, quería retenerme pero me causaba desesperación aguantar las sensaciones que me inundaban.
De algún modo debía expresar lo que estaba experimentando, deje escapar un suspiro grave y profundo desde el fondo de mi estomago. Me lanzo una mirada feroz y un gruñido gutural de aprobación.
Con las manos me impulsaba sutilmente a prolongar mis movimientos y hacerlos mas sueltos. Subía las manos entre los pliegues de mi pijama para tocar mi vientre, entendí lo que buscaba y decidí facilitarle las cosas, me quite la pijama. El suspiro, observo mi cuerpo extasiado, negó levemente con la cabeza, se paso ambas manos por el pelo. Los ojos muy abiertos, luego se transformo en una expresión dulce, su mirada pasiva pero cargada de pasión. Se incorporo con mucha lentitud, mientras me susurraba:
-Cariño, eres lo mas hermoso que jamás me haya pasado- tomo mi cintura en ambas manos y me levanto un poco tan rápidamente, que me hizo estirar las piernas, que durante todo ese tiempo permanecían encojadas a ambos lados de sus cadera. Ambos sentados en la cama, unidos y abrazados, todo lo que había podido retener lo deje escapar. Lo que sentí fue como todo el placer anterior, diez veces más fuerte. Mi cuerpo entero temblaba, por primera vez note la respiración tan irregular que había adoptado y que me encontraba muy acalorada. Me entregué a esas sensaciones, por pensar que eso seria a lo que las personas llaman un orgasmo. Fue como abandonar mi cuerpo por unos momentos.
Lo bese de forma tal que no pudiera siguiera pensar en decir que habíamos hecho una locura.
Me abrazo colocando sus rostro en mi busto, cerro los ojos, y al igual que yo empezó a temblar pero de forma mas turbulenta. Al peinarle pelo y pasar las manos por su piel sudorosa, me quede tranquila, ambos estábamos muy cansados como para hablar y arruinar el momento.
Si les gusto el fragmento, pues entonces tienen suerte pues estare publicando el libro por este blog. Un capitulo por semana.
Por favor no juzgen mi novela antes de leer al menos cuatro capitulos. Los escritores jovenes y desconocidos necesitamos todo el apoyo posible. Los que han intentado publicar su primer novela bien lo saben. Y yo mas que ya cumpli un año de esperar una respuesta de la editorial a la que mande mi obra.
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hola =) yo también soy una escritora joven.. si quieres puedes visitar mi blog =)
ResponderEliminarwww.gratuitreveur.blogspot.com
me encanto tu forma de escribir, me atrapo totalmente y me dieron ganas de saber el resto de la historia! espero qe tengas suerte con tu novela :)
ResponderEliminarGenial,ya sabes soy Albert de YR.
ResponderEliminarLuego te dejo el link de mu blog.
Escribes con una estructura genial.
Palabras interesantes...maravilloso
Llevo meses leyendo Blogs de literatura y al fin doy con uno que parezca pertenecer a un ser humano. El resto son volcanes de ego y ostentación.
ResponderEliminarEstimada colega, recibe un saludo afectuoso de mi parte, ya que encontrar tu blog me ha hecho sentir que después de todo, los escritores noveles, al menos entre nosotros, podemos acompañarnos.
Te sugiero respetuosamente que edites tu material terminado y publiques en Bubok, o en Lulu; para que quienes estamos interesados en leerte podamos hacerlo cómodamente en formato PDF.
Estoy dispuesto a brindarte toda mi experiencia para ayudarte.
Mabel soy don_box de YR! bonito escrito pero hay algunas cosas que corregir, entre ellas la ortografía, desde los datos de tu perfil hay errores imperdonables, y eso no se puede permitir en una escritora. Aplicate desde ahí ok, ya estas linkeada en mi blog, pero hay que publicar más seguido para que existan lectores.
ResponderEliminarHola!, como estas, espero que bn, bueno, las obras estan bastante bien, solo debes mejorar la ortografia, pero no lo hagas tu sola pidele ayuda a alguien cercano, para que el trabajo no sea tan forzado.
ResponderEliminarPero por lo visto, tienes una gran imaginación, lo cual es bueno, para tus obras, te deseo lo mejor, y que te vaya bien en los semestrales :)
Me ha gustado muhco tu blog.
ResponderEliminarEres una Buena escritora, con muchas cosas que mejorar.
Visita mi blog.
http://unpoetaatrapadoenelamor.blogspot.com/
HE ESCRITO mi primer libro tambien. Saludos